Un río de colores que seduce a viajeros del mundo

16 Marzo 2018
El río de cinco colores, el arcoíris derretido o el río más hermoso del mundo, son las denominaciones que han servido para referirse a Caño Cristales, un atractivo turístico ubicado en el departamento del Meta, en el centro de Colombia, que representa esperanza para el progreso de las comunidades locales.

Fotografía Caño Cristales: por Mario Carvajal (cc) 2012

Con casi 100 Km de longitud, Caño Cristales descresta a más de tres mil turistas internacionales que viajan al año desde Israel, Canadá u Holanda para ver con sus propios ojos los tonos rosas, verdes, magentas y fucsias que toman sus aguas gracias a las plantas acuáticas que nacen en su lecho rocoso. 

Las macarenias clavigera, florecen en sus profundidades entre mayo y diciembre de cada año, la época más anhelada de los locales que ven en el turismo una oportunidad para la generación de ingresos.

El río de los cinco colores, como se le conoce, se encuentra en el municipio de La Macarena, a 948 kilómetros de Villavicencio, la ciudad principal del Meta, dentro de las 630 mil hectáreas del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena. Para llegar es necesario tomar uno de los 14 vuelos semanales que parten desde Bogotá hacia la capital del departamento y luego un vuelo tipo chárter hasta el municipio en donde se encuentra ubicado. El tiempo de vuelo de este último es de aproximadamente 45 minutos en un pequeño avión para seis personas.

Normalmente el viento siempre está a favor del aterrizaje entre campos verdes característicos de la región llanera. Una vez allí se pueden encontrar hoteles, restaurantes y puestos de jugos de frutas típicas como el arazá, que merman los 30 ºC (y un alto nivel de humedad) sobre todo en diciembre, uno de los meses más calurosos del año.

Una vez en la Macarena el viaje hasta el “arcoíris derretido”, como lo han llamado algunos turistas, comienza con una travesía en lancha por el río Guayabero en un trayecto que dura alrededor de diez minutos. Se continúa en una camioneta durante media hora hasta un punto del parque natural, para más adelante seguir por alguno de los tres senderos reglamentados: el Salto del Águila, los Pianos o los Pailones

El final de este extenso trayecto puede encontrarse con una especie de pintura en acuarela natural con caminos de cascadas, rápidos y pozas con aguas puras, pero no potables para el consumo humano.

Durante el recorrido por el río Guayabero también es posible encontrar piscinas naturales autorizadas para un “chapuzón”, como dicen los macarenenses, en espacios de agua profundas libres de afectar la famosa planta que pinta sus aguas. Otro de los espectáculos más llamativos es el bien llamado “tapete”, una especie de gran alfombra rosada hecha de esta flor acuática, que se extiende por lo largo y ancho en una parte de sus caudales.

La Macarena más allá de Caño Cristales

Además de Caño Cristales, en los alrededores de la Macarena, se pueden vivir otras experiencias como la pesca deportiva, recorridos por las orillas del río Guayabero para admirar petroglifos que fueron elaborados hace cientos de años por indígenas Guayaberos y Tiniguas, o conocer Caño Piedra, El Mirador, La Laguna el Silencio o Cristalitos, otros escenarios con alto valor paisajístico del Municipio.

La música también hace parte de las experiencias hasta ahora poco exploradas. Ver un show de joropo, baile característico de la zona, o comer un buen plato de carne llanera son otros de los momentos que encantan a los turistas que arriban al Meta. En esa pequeña porción de tierra los cantos y su música dan una pequeña muestra de los más de 1.000 ritmos agrupados en 157 géneros que tiene el país y que actualmente están siendo usados por ProColombia para mostrar a Colombia como la tierra de la sabrosura.

El turismo como alternativa económica

La Macarena es hoy en día un territorio de paz y de progreso. En 2017 solo el departamento del Meta aumentó 17% la llegada de extranjeros, representados en 5.925 viajeros. Además, de acuerdo con cifras de Cormacarena, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena, el municipio recibió 15.121 turistas (entre nacionales e internacionales), gracias en parte a la nueva percepción de seguridad del destino.

“En 2016 el 16% de los turistas fueron extranjeros, ahora en 2017 esa cifra aumentó a 20%. Esto demuestra que la percepción y la buena imagen ha cambiado y ha hecho que muchas personas extranjeras quieran llegar hasta aquí” comentó Javier Francisco Parra, coordinador de Cormacarena. 

Dado este potencial, la comunidad se unió y trabaja en función de cada uno de los eslabones de la cadena turística. Desde quien recibe al viajero en el hotel, hasta el que cocina o maneja la lancha hacia Caño Cristales. Los guías locales también son un elemento clave en la escena, ya que al conocer bien su cultura y territorio brindan una experiencia más enriquecedora, mientras son recompensados con ingresos que les dan la posibilidad de sobrevivir y capacitarse para ofrecer un mejor servicio.

En promedio un guía certificado puede ganar 160 mil pesos (equivalentes a 50 dólares) por tour. En sus mejores días los 128 expertos locales pueden atender entre seis y siete grupos de extranjeros por semana, lo que significa en promedio más de un salario mínimo en Colombia en solo siete días.

Por supuesto no todos los meses son buenos, pero justamente ese balance es lo que hace de este atractivo un destino sostenible que utiliza las temporadas menos movidas para recuperarse de la huella turística, ya que en el tiempo seco las plantas acuáticas aprovechan para cumplir su periodo reproductivo.

“Aquí en la Macarena o eras raspachín – personas dedicadas a la extracción de la hoja de coca – o te llevaban de guerrillero, no teníamos muchas opciones para pensar en el futuro”, comentó un macarenense que hoy se dedica a recibir a los extranjeros que llegan a la zona y reconoce cómo el turismo ha servido como una opción de vida en el marco de la legalidad, que además promueve a Colombia como un país en paz repleto de maravillas naturales que están dispuestas a recibir viajeros de todos los rincones del mundo. 

Datos curiosos de Caño Cristales

  • Los habitantes del lugar le llaman Caño Cristales porque su porte no es muy grande comparado con el del río Amazonas. No sobrepasa los 20 metros de ancho ni los 100 kilómetros de longitud.
  • No está permitido el uso de bloqueador ni repelente si se va a ingresar al río, debido a que los químicos pueden afectar el crecimiento de lamacarenias clavigera, la planta que florece en sus profundidades y le da sus colores.
  • Antes del 2008 Caño Cristales era conocido como el balneario de las Farc, una región tomada por la guerrilla e impenetrable para foráneos que inclusive formó parte de la famosa zona de distensión en la que el expresidente, Andrés Pastrana, cedió el control al grupo guerrillero en busca de conseguir un acuerdo de paz.